sábado, 15 de mayo de 2010

Los vínculos afectivos entre hombres en la "Ilíada" (Parte I: Introducción)


En este poema épico en el que se narra el episodio de la cólera de Aquiles durante el noveno año de la guerra de Troya que constituye la Ilíada, vemos como los dioses se mezclan con los hombres con total naturalidad. Sin embargo, en este trabajo no me encargaré tanto de la relación de los dioses con los hombres, como de los hombres, entendiendo este concepto como personajes masculinos, y de los vínculos que ellos establecen entre sí. Es por ello por lo que voy a comenzar con una breve introducción sobre el hombre en los poemas homéricos.

Hay que partir de la base de que el hombre no presenta una concepción unitaria de la personalidad, es concebido más bien como una aglomeración de órganos en los que no hay una división clara entre el cuerpo y el alma. El hombre homérico es un ser precario que no es nada ante la divinidad. Busca, mediante la lucha, la gloria y la excelencia, siendo por tanto el suyo un espíritu agónico.

Centrándonos más ya en la Ilíada, vemos que, en este poema de guerra, el ideal que se ensalza es el del corage y la superioridad en el combate. Y la personificación de esto la vemos representada en el personaje de Aquiles. No obstante, todos los héroes persiguen estos valores para no poner en evidencia su linaje. Versos como estos nos demuestran lo importante que son estas cualidades:

Me envió a Troya y con gran insistencia me encargó
descollar siempre, sobresalir por encima de los demás
y no mancillar el linaje de mis padres, que los mejores
con mucho fueron en Éfira y en la anchurosa Licia.
(VI, 207-210)

Aquiles es sin duda el héroe máximo del poema. Fue preparado tanto para luchar con nobleza como para imponerse en la asamblea mediante su arte para la persuasión. De esto podemos deducir que en la Ilíada la aptitud para el combate está unida a un cierto componente intelectual, como vemos por los versos:

Por eso me despachó contigo, para que me enseñara todo eso,
a ser decidor de palabras y autor de hazañas.
( IX, 442-443)


Y, centrándonos ya en el tema principal de este trabajo, vemos que estos personajes masculinos establecen en la Ilíada varios tipos de relaciones, que son fundamentalmente tres:

- Entre hermanos, tomando el ejemplo de Menelao y Agamenón.

- Padre-hijo, como la de Príamo y Héctor.

- Entre compañeros, siendo el mejor modelo el de Aquiles y Patroclo.

A esta se le podría añadir una cuarta relación, que sería la del dios con los hombres (Entre otras, Zeus con Sarpedón), a la que dedicaré un pequeño apartado en este trabajo, pues considero que, aunque no sea entre hombres propiamente, sí que es entre dos personajes masculinos.

1 comentario:

Sherezada dijo...

muy buen trabajo!!!